«Doctor, ¿hablamos el mismo idioma?». Ética, traducción e inteligencia artificial
Metadatos
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Plaza y Valdés
Materia
Ética Traducción Inteligencia artificial Salud
Fecha
2025Referencia bibliográfica
Publishers version: Díaz-Millón, M. & Díaz-Cobacho, G. (2025). «Doctor, ¿hablamos el mismo idioma?». Ética, traducción e inteligencia artificial. En: À. Puyol & R. Ortega Lozano, Con la salud pública no se juega. Ética y política de la salud colectiva, Plaza y Valdés.
Resumen
La migración es un fenómeno global en constante crecimiento. Según el World Migration Report 2024, en 2020 alrededor del 3,6 % de la población mundial residía en un país distinto al de su nacimiento. Diversos estudios han demostrado que las personas migrantes acceden con menor frecuencia a la atención sanitaria que la población nativa, debido a múltiples barreras, siendo la lingüística la más determinante. La falta de comprensión del idioma disminuye la confianza en el sistema de salud, limita el conocimiento de su funcionamiento y genera problemas como diagnósticos erróneos, tratamientos inadecuados, baja adherencia terapéutica y mayores costes sanitarios. Además, esta barrera impacta en la satisfacción del paciente y en su autonomía para tomar decisiones informadas. La traducción e interpretación profesional puede mitigar estos problemas, ya que mejora la comunicación, reduce el tiempo de consulta y aumenta la efectividad de los tratamientos. Sin embargo, el acceso a estos servicios sigue siendo limitado a nivel global debido a la falta de disponibilidad inmediata, carencia de profesionales en lenguas específicas, escaso conocimiento de estos recursos entre el personal sanitario, costes adicionales y desconfianza de los pacientes hacia los intérpretes. Las barreras lingüísticas se consideran ya un problema de salud pública, pues dificultan el acceso a servicios preventivos y favorecen la propagación de enfermedades transmisibles, especialmente en contextos de precariedad. Ante esta situación, se ha propuesto la inteligencia artificial como posible apoyo, pero los marcos actuales no abordan adecuadamente sus desafíos éticos, regulatorios y de interacción humana. Además, las herramientas digitales existentes son aún limitadas en diversidad lingüística y efectividad, lo que subraya la necesidad de soluciones éticas y eficientes que garanticen un acceso sanitario equitativo para las personas migrantes.





