Menos piano y más campo. La educación agraria de las españolas (1900-1930)
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Sociedad Española de Historia Agraria
Fecha
2015-06Referencia bibliográfica
JORNALERAS, CAMPESINAS Y AGRICULTORAS. La historia agraria desde una perspectiva de género
Resumen
Desde que empezó a ser objeto de serio estudio el medio de «sujetar
» y llevar a la agricultura los brazos y las inteligencias que, por numerosas
causas, tendían a separarse de ella, se consideró como una necesidad
imperiosa la de propagar la enseñanza entre la población rural. En tal sentido,
la capacitación de todos los activos rurales fue una de las estrategias
empleadas a finales del siglo XIX e inicios del siguiente por un buen número
de Estados para evitar que el atractivo urbanístico sustrajera brazos al
campo y a la agricultura. La acción educativa se encaminó muy especialmente
a formar labradoras instruidas e inteligentes, conscientes de su importantísimo
papel en la gestión de una explotación agrícola, y dotadas de
todas las condiciones y habilidades para dirigir y administrar la casa pero
también para secundar activamente al hombre del campo en todos los
trabajos. Los ingenieros agrónomos, así como de algunos pedagogos y
legisladores, llegaron a la conclusión de que, con una buena formación
profesional, las hijas de los propietarios, arrendatarios y obreros agrícolas
abandonarían y harían abandonar a los hombres todos los deseos de dejar
el campo y marcharse hacia los centros urbanos. Como «trabajadoras responsables
», garantizarían el arraigo a la tierra al mismo tiempo que contribuirían
poderosamente a labrar la felicidad y el bienestar del hogar rural, y
a fomentar el desarrollo agropecuario.