Típico suelo de montaña, de bosque y clima mediterráneo, que evoluciona a partir de un material original compuesto por calizas y dolomías. En estas condiciones es fácil la acumulación de materia orgánica en superficie, donde las sustancias húmicas están en constante evolución por procesos de humificación a consecuencia de la actividad biológica y las condiciones climáticas.