Estudio de PARP-1 en células tumorales y células madre de cáncer de páncreas. Implicación en la resistencia tumoral y uso como diana terapéutica
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Universidad de Granada
Departamento
Universidad de Granada. Programa de Doctorado en BiomedicinaDate
2023Fecha lectura
2023-03-27Referencia bibliográfica
Quiñonero Muñoz, Francisco José, Estudio de PARP-1 en células tumorales y células madre de cáncer de páncreas. Implicación en la resistencia tumoral y uso como diana terapéutica. Granada: Universidad de Granada, 2023. [https://hdl.handle.net/10481/81258]
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Tesis Univ. Granada.Résumé
Los tumores gastrointestinales representan un grupo heterogéneo de
enfermedades que generan 4,8 millones de casos y 3,4 millones de muertes al año, por
lo que suponen una cuarta parte de la incidencia y el 35% de las muertes producidas por
cáncer a nivel mundial. Entre estos, el cáncer de páncreas es el duodécimo más
diagnosticado y la séptima causa de muerte, poseyendo una elevada letalidad en los
países desarrollados. Uno de sus principales problemas es la ausencia de sintomatología
específica, que desemboca en un diagnóstico tardío cuando el paciente se encuentra en
estadios avanzados en los que ya se ha producido metástasis. Estos motivos, junto con
el fenómeno de resistencia a los fármacos utilizados, provocan que la terapia actual sea
ineficaz en este tipo tumoral, por lo que es necesario el descubrimiento de nuevas vías
de tratamiento.
La reparación de daños en el DNA es uno de los procesos relevantes en esta
resistencia y la familia de enzimas PARP posee una gran importancia en esta reparación.
Su principal miembro (PARP-1) actúa como un sensor molecular en varias rutas de
reparación como la recombinación homóloga o la reparación de roturas en cadena
simple (SSBR). Su función se realiza a través de la activación de proteínas implicadas en
estos procesos mediante la PARilación, que es un proceso donde esta enzima modifica
proteínas añadiendo residuos de ADP-ribosa. Adicionalmente, se ha observado que
PARP-1 se encuentra implicada en tumorogénesis y progresión tumoral, habiéndose
mostrado que el uso de inhibidores específicos frente a esta sensibilizaba a diferentes
tipos de cáncer frente a fármacos quimioterápicos, incrementando así su efecto
antitumoral.
El objetivo principal de este trabajo de tesis doctoral era estudiar el papel que
juega la expresión de PARP-1 en células tumorales derivadas de tumores
gastrointestinales (específicamente, cáncer pancreático), y en las diferentes
subpoblaciones como las células madre tumorales, y como la inhibición de PARP-1, tanto
génica (con RNAi) como farmacológica con el Olaparib (OLA), puede mejorar los
procesos de quimiorresistencia. Nuestros resultados mostraron que las líneas tumorales
de tumores GI presentan una sobreexpresión de PARP-1 y como subpoblaciones dentro de estas, más resistentes a fármacos, poseen una expresión mayor de esta enzima
comparado con tejidos no tumorales. Además, se mostró que los fármacos
Doxorrubicina y Gemcitabina (GEM) eran capaces de producir la activación de PARP-1
en líneas de cáncer de páncreas. Al estudiar el silenciamiento génico de PARP-1 en una
línea modificada que poseía la expresión de PARP-1 inhibida (6 veces menor), los
resultados mostraron que la línea modificada (Panc02-L) poseía una mayor sensibilidad
a varios de los fármacos citotóxicos probados (Gemcitabina, Doxorrubicina y Paclitaxel).
Adicionalmente, la inhibición farmacológica de PARP-1 usando Olaparib generaba
sinergia con el fármaco Gemcitabina, que se manifestó a través del incremento de la
apoptosis celular en la combinación de ambos tratamientos. Además, la combinación de
Olaparib con irradiación mostró un efecto sensibilizador de las células frente al fármaco
Gemcitabina.
Los diferentes estudios que llevamos a cabo de la implicación de PARP-1 en
procesos relacionados con agresividad tumoral mostraron que la inhibición
farmacológica o estable de PARP-1 en la línea Panc02 redujo la progresión tumoral,
mostrando una menor clonogenicidad, migración y angiogénesis celular. Además, las
células con esta represión de PARP-1 poseían una menor expresión de marcadores
característicos de células madre tumorales como DNMT1 y SOX2 y eran más sensibles al
tratamiento con Gemcitabina en ensayos de formación de tumorosferas
tridimensionales.
Estos interesantes resultados obtenidos in vitro, se replicaron en los
experimentos in vivo con modelos murinos de tumores subcutáneos de páncreas
derivados de Panc02, donde se demostró que el tratamiento simultáneo de Gemcitabina
y Olaparib redujo en un 86% el volumen tumoral, un resultado significativamente mejor
que el obtenido por los fármacos de forma individual (70 y 64% respectivamente).
Además, los tumores inducidos a partir de la línea Panc02-L poseían un crecimiento 62%
menor frente a la línea basal. Respecto a la supervivencia relativa de estos ratones, no
existían diferencias significativas entre los grupos experimentales, aunque ninguno de
los ratones inducidos a partir de la línea Panc02-L murió. El análisis de los tumores mostró una inducción de apoptosis temprana tras el tratamiento de los tumores Panc02
con Olaparib o en los tumores derivados de la línea Panc02-L.
Este interesante efecto antitumoral provocado por la inhibición de PARP-1
mediante el Olaparib nos animó a tratar de potenciar el efecto de este utilizando la
nanotecnología. Para esto, se encapsuló el Olaparib en nanoformulaciones de fosfato
cálcico y se combinó con ácido ascórbico (AA), una vitamina que había mostrado efecto
sinérgico con inhibidores de PARP-1 en otros tipos de cáncer. Los resultados de
citotoxicidad mostraron que las nanoformulaciones que coencapsulaban Olaparib y
ácido ascórbico (NP-ACP-OLA-AA) poseían un efecto citotóxico superior en tres líneas de
adenocarcinoma pancreático testadas: Panc02, PANC-1 y MIA PaCa-2. Estas
nanoformulaciones produjeron reducciones de la IC50 del 50, 56 y 28% en las líneas
anteriormente nombradas frente al fármaco libre. Posteriormente, comprobamos que
la combinación de ácido ascórbico en dosis no tóxicas y Olaparib era sinérgica, lo que
podría explicar los interesantes resultados obtenidos en los estudios de toxicidad.
Además, se mostró que los tratamientos con el fármaco libre y nanoencapsulado
reducían la expresión proteica del marcador de proliferación Ki67, disminuyendo el
crecimiento celular.
La muertes producidas en las células tumorales por la nanopartícula y el fármaco
libre se generaban mediante apoptosis, siendo este efecto 4 veces mayor en la primera.
Este efecto se producía a través de la mayor genotoxicidad inducida por la
nanopartícula, siendo este un 50% superior frente al fármaco libre tras 24 horas de
tratamiento. Estos hallazgos fueron comprobados in vivo en ratones inmunodeprimidos
NOD-SCID generados con células PANC-1. Los resultados mostraron que las
nanoformulaciones redujeron el volumen tumoral en un 59,1% frente al control e
incrementaba el efecto del fármaco libre, siendo su inhibición un 31% mayor. Este efecto
podría justificarse por la acción sinérgica del Olaparib junto al ácido ascórbico y por el
efecto EPR (efecto de permeabilidad y retención aumentada), que permite una mayor
acumulación de nanopartículas en el tumor. El análisis histológico mediante
hematoxilina-eosina y rojo alizarina demostró que las NPs llegaban al tejido correctamente, produciendo oquedades en el seno tumoral y generando una mayor
inducción apoptótica frente al fármaco libre (comprobada mediante un ensayo TUNEL).
En base a todos estos resultados, podemos concluir que este trabajo de tesis
doctoral avanza en el estudio de PARP-1 como una nueva diana para el tratamiento
antitumoral, demostrando que PARP-1 se encuentra sobreexpresada en líneas
tumorales de tumores gastrointestinales, como el cáncer de páncreas y que su expresión
se encuentra vinculada a procesos de quimiorresistencia y de malignidad celular tanto
in vitro como in vivo. Al estudiar los efectos de su modulación, tanto la inhibición estable
(a través de vectores virales) como la farmacológica se muestran como una terapia
eficaz para permitir la sensibilización de las células tumorales pancreáticas frente al
fármaco Gemcitabina. Finalmente, la generación de nanoformulaciones de Olaparib en
combinación con ácido ascórbico permite que la sinergia mostrada por ambos fármacos
mejore el efecto citotóxico del fármaco libre tanto in vitro como in vivo.
En conclusión, la inhibición de PARP-1, sola o en combinación con Gemcitabina,
puede convertirse en una interesante estrategia terapéutica para el tratamiento de
tumores pancreáticos, ya que reduce la agresividad tumoral y permite evadir
mecanismos de resistencia a quimioterapia. Además, las nuevas nanoformulaciones
testadas podrían mejorar esta estrategia de tratamiento potenciando el efecto del
Olaparib libre. Gastrointestinal tumors represent a heterogeneous group of diseases that
generate 4,8 million cases and 3,4 million deaths per year, accounting for a quarter of
the incidence and 35% of cancer deaths worldwide. Among these, pancreatic cancer is
the twelfth most diagnosed cancer and the seventh leading cause of death, with a high
lethality rate in developed countries. One of its main problems is the absence of specific
symptomatology, which leads to late diagnosis when the patient is in advanced stages
and metastasis has already occurred. These reasons, together with the phenomenon of
resistance to the drugs used, mean that current therapy is ineffective in this type of
tumor, making it necessary to discover new avenues of treatment.
DNA damage repair is one of the relevant processes in this resistance and the
PARP family of enzymes is of great importance in this repair. Its main member (PARP-1)
acts as a molecular sensor in several repair pathways such as homologous
recombination or single-strand break repair (SSBR). Its function is performed through
the activation of proteins involved in these processes by PARylation, which is a process
where this enzyme modifies proteins by adding ADP-ribose residues. In addition, it has
been observed that PARP-1 is involved in tumorigenesis and tumor progression, and it
has been shown that the use of specific inhibitors against it sensitized different types of
cancer against chemotherapy drugs, thus increasing their antitumoral effect.
The main objective of this PhD thesis work was to study the role of PARP-1
expression in tumor cells derived from gastrointestinal tumors (specifically, pancreatic
cancer), and in different subpopulations such as tumor stem cells, and how PARP-1
inhibition, both genetically (with RNAi) and pharmacologically with Olaparib (OLA), can
improve chemoresistance processes. Our results showed that tumor lines of GI tumors
overexpress PARP-1 and that subpopulations within these more drug-resistant tumor
lines have a higher expression of this enzyme compared to non-tumor tissues.
Furthermore, it was shown that the drugs Doxorubicin and Gemcitabine (GEM) were
able to produce PARP-1 activation in pancreatic cancer lines. By studying PARP-1 gene
silencing in a modified line that had inhibited PARP-1 expression (6-fold lower), the
results showed that the modified line (Panc02-L) had increased sensitivity to several of the cytotoxic drugs tested (Gemcitabine, Doxorubicin and Paclitaxel). Additionally,
pharmacological inhibition of PARP-1 using Olaparib generated synergy with the drug
Gemcitabine, which was manifested through increased cell apoptosis in the combination
of both treatments. In addition, the combination of Olaparib with irradiation showed a
sensitizing effect of the cells to the drug Gemcitabine.
The different studies we carried out on the involvement of PARP-1 in processes related
to tumor aggressiveness showed that pharmacological or stable inhibition of PARP-1 in
the Panc02 line reduced tumor progression, showing reduced cell clonogenicity,
migration and angiogenesis. In addition, cells with this PARP-1 repression had lower
expression of characteristic tumor stem cell markers such as DNMT1 and SOX2 and were
more sensitive to gemcitabine treatment in three-dimensional tumorosphere formation
assays.
These interesting results obtained in vitro were replicated in in vivo experiments
with murine models of Panc02-derived subcutaneous pancreatic tumors, where it was
shown that simultaneous treatment with Gemcitabine and Olaparib reduced tumor
volume by 86%, a significantly better result than that obtained by the drugs alone (70%
and 64%, respectively). In addition, tumors induced from the Panc02-L line had 62%
lower growth compared to the baseline. Regarding the relative survival of these mice,
there were no significant differences between the experimental groups, although none
of the mice induced from the Panc02-L line died. Analysis of the tumors showed an
induction of early apoptosis after treatment of Panc02 tumors with Olaparib or in
tumors derived from the Panc02-L line.
This interesting antitumor effect caused by the inhibition of PARP-1 by Olaparib
encouraged us to try to enhance the effect of Olaparib using nanotechnology. To do this,
Olaparib was encapsulated in calcium phosphate nanoformulations and combined with
ascorbic acid (AA), a vitamin that had shown synergistic effects with PARP-1 inhibitors
in other types of cancer. Cytotoxicity results showed that nanoformulations
coencapsulating Olaparib and ascorbic acid (NP-ACP-OLA-AA) had a superior cytotoxic effect on three pancreatic adenocarcinoma lines tested: Panc02, PANC-1 and MIA PaCa-
2. These nanoformulations produced IC50 reductions of 50, 56 and 28% in the cell lines
versus free drug. Subsequently, we found that the combination of ascorbic acid at nontoxic
doses and Olaparib was synergistic, which may explain the interesting results
obtained in toxicity studies. In addition, treatments with the free and nanoencapsulated
drug were shown to reduce protein expression of the proliferation marker Ki67,
decreasing cell growth.
The deaths produced in the tumor cells by the nanoparticle and the free drug
were generated by apoptosis, this effect being 4 times greater in the former. This effect
was produced through the greater genotoxicity induced by the nanoparticle, being 50%
higher than that of the free drug after 24 hours of treatment. These findings were tested
in vivo in immunosuppressed NOD-SCID mice generated with PANC-1 cells. The results
showed that the nanoformulations reduced tumor volume by 59.1% compared to the
control and increased the effect of the free drug, its inhibition being 31% greater. This
effect could be justified by the synergistic action of Olaparib together with ascorbic acid
and by the EPR effect (enhanced permeability and retention effect), which allows a
greater accumulation of nanoparticles in the tumor. Histological analysis by
hematoxylin-eosin and alizarin red showed that the NPs reached the tissue correctly,
producing voids in the tumor sinus and generating a greater apoptotic induction
compared to the free drug (proven by a TUNEL assay).
Based on all these results, we can conclude that this doctoral thesis work
advances the study of PARP-1 as a new target for antitumor treatment, demonstrating
that PARP-1 is overexpressed in tumor lines of gastrointestinal tumors, such as
pancreatic cancer, and that its expression is linked to chemoresistance and cellular
malignancy processes both in vitro and in vivo. By studying the effects of its modulation,
both stable inhibition (through viral vectors) and pharmacological inhibition are shown
to be an effective therapy to allow the sensitization of pancreatic tumor cells against the
drug Gemcitabine. Finally, the generation of Olaparib nanoformulations in combination with ascorbic acid allows the synergy shown by both drugs to enhance the cytotoxic
effect of the free drug both in vitro and in vivo.
In conclusion, PARP-1 inhibition, alone or in combination with Gemcitabine, may
become an interesting therapeutic strategy for the treatment of pancreatic tumors, as
it reduces tumor aggressiveness and allows evading chemotherapy resistance
mechanisms. Furthermore, the new nanoformulations tested could improve this
treatment strategy by enhancing the effect of free Olaparib.