El barrio de El Puche en Almería: sistemas de agrupación, repetición y crecimiento García Sánchez, José Francisco El barrio de El Puche (1971-1982), en Almería, es uno de tantos proyectos de arquitectura social que se construyeron en España con la promesa de provisionalidad –para satisfacer las demandas producidas por las inundaciones y la necesidad de vivienda nueva–. Finalmente se convirtió en un barrio permanente de la ciudad que ha ido creciendo hacia levante, más allá de los primeros ensanches. La integración social de estos barrios, donde las instituciones depositan la marginalidad, es su aspecto más polémico y discutible. En 1970, el Instituto Nacional de la Vivienda adquiere la finca denominada “Cortijo El Puche” de unas 22 Has, situada al norte de la carretera de Níjar y junto al río Andarax. El barrio está compuesto por 1423 viviendas que se sitúan en uno de los tres sectores: el sector Norte (1971-1982), de 500 viviendas construidas en bloques de 4 alturas con forma de H, y proyectadas por el arquitecto Carlos Pfeifer Formica Corsi –y que le sustituye Manuel Romaní Suay–; el sector Centro (1971-1977), de 496 viviendas y donde intervienen los arquitectos Santiago de la Fuente Viqueira y Antonio Vallejo Acevedo, que, al ser nombrado Director General de Arquitectura, renuncia a la Dirección de las obras del sector Centro; y el sector Sur (1976-1980) con sus 427 es el proyecto más interesante. Se trata de viviendas de dos plantas que se disponen en dos niveles: a unas se accede por la calle peatonal, y a las otras, que se desplazan una crujía, se accede por una pasarela. Con esto se consigue que todas las viviendas dispongan de un espacio libre exterior. Todo ello desarrollado en una atractiva volumetría que se confunde la arquitectura popular mediterránea formada por la superposición en el tiempo. Estos barrios se convirtieron en un campo de pruebas para los arquitectos que trabajaron en esa España que empezaba a resurgir después del periodo de autarquía, y que reclamaba unas nuevas necesidades de cobijo y confort. Una España donde seguía produciéndose el éxodo del campo a la ciudad, y que ponía a prueba las capacidades de la sociedad rural para adaptarse a la nueva vida colectiva que imponían estos barrios. Y unos arquitectos cuyo credo compartía una sensibilidad por las debilidades sociales y por la investigación formal de los nuevos tipos de viviendas colectivas. The neighborhood of El Puche (1971-1982), in Almería, is one of many projects of social architecture that were built in Spain with the promise of provisional –to meet the demands caused by the floods and the need for housing and New– finally he ended up becoming a permanent and integrated, at least in the urban fabric of a city that has grown eastwards neighborhood. The social integration of these neighborhoods, where institutions deposited marginalization is the most controversial and contentious aspect. In 1970, the National Housing Institute acquires the property known as “Cortijo El Puche” of about 22 hectares, located north of the road along the Níjar and Andarax river. The neighborhood consists of 1423 dwellings that are in one of three areas: the northern sector (1971-1982), 500 houses built in blocks of 4 heights H-shaped, and designed by architect Carlos Corsi Pfeifer Formica –and to replace Manuel Romani Suay–; Center (1971- 1977) sector, where 496 homes and architects Santiago de la Fuente and Antonio Vallejo Viqueira involved Acevedo, who, when he was appointed Managing Director of Architecture, renunciation of Management Center works sector; and the southern sector (1976-1980) with its 427 is the most interesting project. These are houses with two floors that are arranged in two levels: a few are accessed by the pedestrian street, and the other, a creaking move, accessed by a walkway. This achieves that all houses have an outdoor space. All this developed into an attractive volumes that the popular Mediterranean architecture formed by overlapping in time confused. These neighborhoods became a testing ground for architects who worked in Spain that began to emerge after the period of autarky, and demanded a new needs for shelter and comfort. A Spain where he continued producing the exodus from the countryside to the city, which was testing the capabilities of the rural society to adapt to the new collective life which imposed these neighborhoods. And some architects whose credo shared a sensitivity to social weaknesses and the formal investigation of new types of collective dwellings. 2025-01-30T07:17:38Z 2025-01-30T07:17:38Z 2016-09 book part García-Sánchez, J. F. (2016). El barrio de El Puche en Almería: sistemas de agrupación, repetición y crecimiento. En: Chaves Martín, Miguel Ángel (Ed.). Ciudad, Arquitectura y Patrimonio. Madrid: Universidad Complutense de Madrid y CSIC, Consejo Superior de Investigaciones Científicas. ttps://www.calameo.com/read/004419659fd03d1360c1a 978-84-617-5584-4 https://www.calameo.com/read/004419659fd03d1360c1a https://hdl.handle.net/10481/101022 spa http://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/ open access Atribución-NoComercial 4.0 Internacional Universidad Complutense de Madrid y CSIC: Consejo Superior de Investigaciones Científicas