Construyendo el “plurilingüismo” en el contexto escolar.
Metadatos
Mostrar el registro completo del ítemFecha
2019Referencia bibliográfica
Ortiz, M. y Bianco, R. (2019). Construyendo el “plurilingüismo” en el contexto escolar. En A. Soriano y V. Caballero (coords.), El valor de la educación en una sociedad culturalmente diversa (pp. 106-112). Almería, España: Editorial Universidad de Almería.
Resumen
Desde este trabajo hemos tratado de reflexionar sobre la construcción del plurilingüismo en el sistema educativo, el cual responde a la lógica de poder y hegemonía de la identidad europea. En primer lugar, debemos apuntar, que tal y como se da la redacción de los Planes de Andalucía y a su implementación, lo que se produce es una excesiva deriva hacia el bilingüismo antes que el plurilingüismo y la interculturalidad. La propia nomenclatura de los centros educativo, como centros «bilingües» y no «plurilingües» lo ponen de manifiesto.Las lenguas extranjeras de los «otros» no europeos son las lenguas de los inmigrantes extracomunitarios que no son reconocidas en un plano de igualdad con las lenguas europeas desde el Consejo de Europa y el Marco Común Europeo de Referencias de las Lenguas. En el contexto andaluz, ya en el PFP se abrió una brecha entre los postulados que abogan por un mayor dominio y competencia de lenguas como el inglés, el francés o el alemán, fundamentalmente con las vistas puestas en el mercado laboral, y aquellos otros que, ante una realidad pluricultural, plurilingüe y pluriétnica, apuntan a una educación que apueste por el valor y respeto a la diversidad y el enriquecimiento mutuo a través del contacto y el entendimiento. La lógica que se encuentra detrás del «plurilingüísmo» del sistema educativa es la lógica del prestigio. Tal como apunta, Hernández Campoi (2004), en la Sociolingüística el prestigio es un comportamiento lingüístico motivado por las actitudes sociales adoptadas ante determinadas formas lingüísticas: se refiere a la estima que adquieren algunas variedades dialectales, acentos o incluso rasgos lingüísticos determinados, como consecuencia de una reputación adquirida o atribuida, que es totalmente subjetiva y, a menudo, ocasional.
Lo cierto es que parece que en el tratamiento de las distintas lenguas pesan más aspectos socioculturales y políticos que los puramente lingüísticos. Tal y como apunta Bernández (2004) es común en muchos ámbitos primar unas lenguas sobre otras alegando su capacidad de adaptarse a las necesidades de la sociedad contemporáneas, llegando a establecer jerarquizar entre ellas. Por su parte, Carranza (1982) apunta que el nivel de prestigio atribuido a una lengua está influido principalmente por las estructuras sociales y por los sistemas de valores culturales que se dan en diferentes sociedades. En este sentido, denunciamos la necesidad de valorizar las lenguas por sí mismas y la necesidad de diversificar la oferta educativa atendiendo a los contextos concretos.
Para concluir, podemos subrayar que es necesario tener presente aquellos estudiosos pioneros en la materia para construir un «plurilingüísmo real» apostando por una normativa que se fundamente en un verdadero modelo intercultural, en el que no se diferencie entre lenguas de primera y segunda en función de la procedencia de las misma. Más aún, un marco de trabajo que atienda a la realidad multicultural y multilingüe de nuestro Estado, que contemple la posibilidad de visibilizar no solo las lenguas de otros países europeos y no europeos sino también las lenguas de las regiones o grupos étnicos y sus lenguas de origen (catalán, euskera, gallego, caló).