| dc.description.abstract | El pasillo es un tipo de espacio que la historia ha dejado en mal lugar a lo largo de los años. Siempre asociados al peligro o al miedo, los pasillos y callejones no han sido lugares cuya experiencia de usuario sea la más amable. Paralelamente, mientras la arquitectura se cuestionaba la existencia de estos espacios, el cine supo cómo aprovecharlos y potenciar sus cualidades más denostables en lo arquitectónico. Dentro del ámbito cinematográfico, David Lynch es un ejemplo de director que ha sabido otorgar a estos enigmáticos lugares de una atmósfera mística y un protagonismo notable a lo largo de toda su filmografía. La relación entre arquitectura y cine es palpable. Son disciplinas que se apoyan mutuamente pero, a la hora de establecer estas conexiones, suele estar más presente el lenguaje cinematográfico y algo menos el arquitectónico. En este documento se busca establecer esa relación entre arquitectura y cine, trasladándola al papel de manera gráfica por medio de una serie de cartografías de películas que, con el pasillo siempre como hilo conductor, establecen la relación entre pasillo, arquitectura y cine con un lenguaje puramente arquitectónico, permitiendo así comparar los distintos casos seleccionados del director David Lynch y atisbar las similitudes y diferencias que surgen a la hora de cartografiar un largometraje, permitiendo realizar una reflexión posterior. | es_ES |