Nuevas formas de reticencia a la vacunación en la era pos-COVID-19: un estudio cualitativo
Metadatos
Mostrar el registro completo del ítemEditorial
SESPAS
Materia
Reticencia a la vacunación Vacunas contra la COVID-19 Confianza en las instituciones Vaccine hesitancy COVID-19 vaccines Trust in institutions
Fecha
2026-03-26Referencia bibliográfica
Published version: Cruz Piqueras, M.; Hortal Carmona, J. Y Massó Guijarro, E. (2026). Gaceta Sanitaria Volume 40, 102586. https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2026.102586
Patrocinador
Fundación Víctor Grifols i Lucas (convocatoria 2020- 2021)Resumen
Objetivo: Analizar los argumentos para dudar o rechazar cualquiera de las vacunas contra la COVID-19 y
cómo estos discursos han podido modificarse tras la experiencia de la pandemia.
Método: Se desarrolló un estudio cualitativo exploratorio-descriptivo durante 2021-2022, con cuatro
entrevistas semiestructuradas y tres grupos focales mediante muestreo teórico a personas reticentes a
las vacunas contra la COVID-19 en la provincia de Granada (Espana). ˜ Se realizó un análisis temático y se
construyó una tipología de perfiles de reticentes.
Resultados: Los discursos sobre el origen del virus oscilaron entre interpretaciones moderadas y narrativas conspirativas, mientras que la enfermedad se percibió como leve o amplificada mediáticamente. La
sobreabundancia de información impulsó la búsqueda de fuentes alternativas y un empirismo basado en
la experiencia personal. Los argumentos reticentes se articularon en dos ejes: científico-salubrista (dudas
sobre la protección, la rapidez de aprobación, los componentes y los efectos adversos) y ético-político
(autonomía corporal, estigma, obligatoriedad implícita y polarización). Se identificaron cuatro perfiles: empoderado, infoxicado, paralizado y resistente. Estos perfiles integran distintos grados de agencia,
incertidumbre y desconfianza hacia las instituciones científicas y gubernamentales.
Conclusiones: La «neorreticencia» que ha surgido en torno a las vacunas contra la COVID-19 presenta
rasgos diferenciados respecto a la reticencia «clásica», e incorpora un componente político que debilita
la confianza en las instituciones sanitarias y en las políticas de salud pública. Se requieren estrategias no
coercitivas, adaptadas a los distintos perfiles, con una comunicación pública transparente que incorpore
instrumentos de colaboración científica y comunitaria para anticipar futuras crisis sanitarias. Objective: This study analyzes the arguments underlying hesitation to receive any COVID-19 vaccine and
how these discourses may have evolved throughout the pandemic.
Method: Anexploratory,descriptivequalitative study was conductedin2021–2022 intheprovince of Granada (Spain). Data were collected through four semi-structured interviews and three focus groups using
theoretical sampling with individuals who expressed hesitancy toward COVID-19 vaccines. A thematic
analysis was performed, leading to the development of a typology of vaccine-hesitant profiles.
Results: Participants’ narratives about the origin of the virus ranged from moderate interpretations to
conspiratorial explanations, while COVID-19 was perceived either as a mild illness or as one exaggerated
by the media. The overabundance of information encouraged reliance on alternative sources and personal experience as evidence. Hesitant arguments clustered around two domains: scientific–public health
concerns (including doubts about vaccine effectiveness, accelerated approval processes, components,
and potential adverse ef
fects) and ethical–political concerns (such as bodily autonomy, stigma, implicit mandates, and sociopolitical polarization). Four profiles of hesitancy were identified: empowered, infoxicated, paralyzed and
resistant. These profiles reflecting different levels of agency, uncertainty, and distrust toward scientific
and governmental institutions.
Conclusions: The “neo-hesitancy” emerging around COVID-19 vaccines exhibits distinct features compared with “classical” vaccine hesitancy, incorporating a political dimension that undermines trustin health
authorities and public health policies. Non-coercive, profile-specific strategies and transparent public
communication that integrates scientific and community collaboration are recommended to strengthen
preparedness for future health crises.





