Termografía médica avanzada en el diagnóstico del dolor por lesiones músculo-tendinosas
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Hernández Gil, Ángel Luis; Vieira, Duarte Nuno; González Sánchez, Concepción; Ceñal Pérez, FernandoEditorial
Universidad de Granada
Materia
Termografía médica Dolor musculoesquelético Diagnóstico por imagen Medical thermography Musculoskeletal pain Diagnostic imaging
Fecha
2026-04-30Referencia bibliográfica
Hernández Gil ÁL, Vieira DN, González Sánchez C, Ceñal Pérez F. Termografía médica avanzada en el diagnóstico del dolor por lesiones músculo-tendinosas. Actual Med. 2025; 110 (821): 31-41. DOI: 10.15568/am.2025.821.rev03
Resumen
Los avances tecnológicos han impulsado la evolución de la termografía médica infrarroja (TIR)
hacia la Termografía Médica Avanzada (TMA), una técnica no invasiva que integra cámaras de alta
resolución, mayor sensibilidad térmica, inteligencia artificial y software especializado diseñados
específicamente para humanos. La TMA permite detectar con precisión alteraciones térmicas
superficiales, identificando procesos inflamatorios agudos, crónicos y fases de recuperación músculo
tendinosa. Se ha consolidado como una herramienta complementaria en el diagnóstico, seguimiento
y evaluación de patologías inflamatorias y musculoesqueléticas, especialmente en traumatología y
rehabilitación. Su alta sensibilidad para detectar “puntos calientes” o asimetrías térmicas aporta gran
fiabilidad y un elevado valor predictivo negativo. Destaca también su normalidad en sujetos sanos y
ausencia de hipertermia en patologías degenerativas o reumáticas concomitantes.
En el presente trabajo se realiza una revisión bibliográfica de estudios científicos que validan la TMA
en el área de la Traumatología y Rehabilitación al mostrarse como una prueba sumamente útil para el
diagnóstico del dolor secundario a lesiones músculo-tendinosas, desde lesiones traumáticas menores
de la columna vertebral hasta lesiones en hombro, rodilla o tobillo. La TMA se muestra especialmente
útil en el ámbito asistencial, pues permite alcanzar diagnósticos tras dolor subjetivo en el que otras
pruebas se muestran insuficientes, resaltan su eficacia en monitorizar la evolución terapéutica,
determinar fases de lesión y evaluar la respuesta al tratamiento.
Además, debido a su carácter no invasivo, su capacidad de repetición y alta reproducibilidad,
la termografía infrarroja ha demostrado ser una herramienta útil en el ámbito forense y legal. Su
aplicación permite aportar evidencia objetiva y confiable en la valoración del daño corporal y del dolor
subjetivo asociado a lesiones. En este contexto, se consolida como un recurso fundamental dentro del
enfoque actual de la Medicina Legal y Forense 5.0. Technological advances have driven the evolution of infrared medical thermography (IRT) towards
Advanced Medical Thermography (AMT), a non-invasive technique that integrates high-resolution
cameras, greater thermal sensitivity, artificial intelligence, and specialized software designed
specifically for humans. AMT allows for the accurate detection of superficial thermal alterations,
identifying acute and chronic inflammatory processes and phases of muscle and tendon recovery.
It has established itself as a complementary tool in the diagnosis, monitoring, and evaluation of
inflammatory and musculoskeletal pathologies, especially in traumatology and rehabilitation. Its high sensitivity in detecting “hot spots” or thermal asymmetries provides great reliability and a high
negative predictive value. Also noteworthy is its normality in healthy subjects and the absence of
hyperthermia in concomitant degenerative or rheumatic pathologies.
This paper reviews scientific studies that validate MTI in the field of traumatology and rehabilitation,
showing it to be an extremely useful test for diagnosing pain secondary to musculotendinous injuries,
from minor traumatic injuries of the spine to injuries of the shoulder, knee, or ankle. MIT is particularly
useful in healthcare, as it allows diagnoses to be made after subjective pain where other tests are
insufficient, highlighting its effectiveness in monitoring therapeutic progress, determining injury
stages, and evaluating response to treatment.
Furthermore, due to its non-invasive nature, repeatability, and high reproducibility, infrared
thermography has proven to be a useful tool in the forensic and legal fields. Its application provides
objective and reliable evidence in the assessment of bodily injury and subjective pain associated with
injuries. In this context, it is establishing itself as an essential resource within the current approach to
Legal and Forensic Medicine 5.0.





