La actividad enzimática como indicador de la salud del suelo de la región mediterránea andaluza
Identificadores
URI: https://hdl.handle.net/10481/110715Metadatos
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Castillo-Fonce, Eliana; López-Rodríguez, María del Mar; Robledo Mahón, Tatiana; Aranda Ballesteros, ElisabetEditorial
Universidad de Granada
Materia
salud del suelo microorganismos indicadores microbiológicos aridez Mediterráneo
Fecha
2025-06-06Referencia bibliográfica
Castillo-Fonce, Eliana et al. La actividad enzimática como indicador de la salud del suelo de la región mediterránea andaluza. VII Workshop de Jóvenes Biotecnólogos Granada, 6 de Junio 2025. Universidad de Granada. ISBN: 979-13-87522-17-9
Patrocinador
SHARINg-MeD GAN 2211. PRIMA call Section 1 – RIA – 2022.; Bonsailab e Instituto de Biotecnología, Universidad de Granada.Resumen
El suelo constituye el soporte de los ecosistemas terrestres y el recurso natural que sustenta la agricultura. Las actividades antropogénicas, especialmente la agricultura intensiva, junto a condiciones climáticas desfavorables que caracterizan a la región mediterránea, contribuyen a que los suelos de dicha zona presenten altas tasas de erosión, reducida capacidad de retención hídrica y un bajo contenido de materia orgánica. Estos factores afectan directamente a la biodiversidad del suelo y juegan un papel clave en los ciclos biogeoquímicos del C, P, N y S, así como en el balance de nutrientes [1]. El estudio de la actividad enzimática se presenta como un indicador de la salud del suelo, ya que permite analizar la capacidad del mismo, en unión con la microbiota, para descomponer o transformar diversos sustratos implicados en el reciclaje de estos nutrientes. Por tanto, el objetivo de este estudio se fundamentó en el análisis de las actividades enzimáticas β- glucosidasa, fosfatasa ácida, arilsulfatasa y proteasa en suelos rurales de distintas zonas de Andalucía. Para ello, se siguió la metodología descrita por Bell et al., (2013) basada en fluorescencia [2]. Se realizó un estudio con sitios comparados, seleccionando suelos con distintos usos en la provincia de Sevilla (bosque natural y olivar) y Almería (suelo en barbecho y olivar), dentro de los suelos analizados en el proyecto SHARInG-MeD. En las muestras de suelos de la provincia de Sevilla, se registró una actividad β-glucosidasa de 18,65 nM h- 1g-1 en el suelo de bosque de nogales, mientras que el suelo del cultivo de olivo mostró una actividad de 1,48 nM h- 1g-1. En suelos en barbecho localizados en Almería se detectaron concentraciones de fosfatasa ácida de 420,55 nM h- 1g-1 y de arilsulfatasa de 798,25 nM h- 1g-1. Por otro lado, en suelos de cultivo de olivo se obtuvieron concentraciones de arilsulfatasa de 41,37 nM h- 1g-1 con ausente actividad fosfatasa. Dichos hallazgos concuerdan con estudios previos donde se ha reportado una disminución significativa de la actividad enzimática en suelos agrícolas y se ha resaltado la importancia de un retorno constante de sustratos orgánicos para preservar la funcionalidad del microbioma del suelo [3]. Los resultados obtenidos sugieren que la actividad enzimática puede ser un indicador óptimo ya que actividades enzimáticas más altas se han relacionado con suelos en barbecho. Esto podría indicar que la implementación de prácticas agrícolas más sostenibles podría favorecer la actividad enzimática del suelo y con ello su salud, aspecto principalmente relevante ante eventos de cambio climático. No obstante, más estudios con el contenido de carbono y otros nutrientes son necesarios para esclarecer una correlación más directa entre ambos parámetros.





