De las invisibles a las celebradas. Mujeres de escultores y mujeres escultoras de los siglos del Barroco en Andalucía
Metadatos
Mostrar el registro completo del ítemAutor
Gómez Román, Ana MaríaEditorial
Ediciones Universidad Autónoma de Chile / Enredars-Universidad Pablo de Olavide
Fecha
2025Referencia bibliográfica
Modernas. Mujeres y artes en los siglos XVI-XVIII. Editoras: Laura Illescas Díaz, Ana María Ágreda, Miguel Hermoso Cuesta y Magdalena Illán Martín
Resumen
A lo largo de los siglos XVII y XVIII, las Bellas Artes estuvieron sujetas a las normas gremiales lo que supuso que, a lo largo de este período, la situación laboral estuviera marcada por las dinámicas masculinas. Con todo, no podemos olvidar el papel que desempeñaron las mujeres, tanto en el engranaje social de la época, como en la vida y en la obra de los artistas. Bien a través de su gestión marcando los ritmos domésticos; o bien, participando, de alguna manera, en todo lo que tuviera que ver con los talleres artísticos. En el caso de la escultura, advertimos, además, el enorme peso que las mujeres tuvieron en el discurrir vital de los escultores, hasta el punto de que sin ellas la mayoría de estos no habrían podido desarrollar con plenitud su obra. Pero también encontramos sobresalientes ejemplos de algunas féminas que pudieron practicar la escultura al mismo nivel que los hombres, como es el caso de Luisa Roldán. Fue gracias, en primer lugar, a su formación dentro del ámbito familiar, y más adelante, a su propia labor escultórica, llegando a alcanzar un merecido reconocimiento no solo en su época sino también en siglos posteriores, convirtiéndose de esta manera, y al haber desafiado las normas gremiales, en modelo de referencia para otras tantas mujeres. Throughout the seventeenth and eighteenth centuries, the Fine Arts were subject to the rules of the guilds, which meant that, throughout this period, the working situation was marked by male dynamics. However, we must not forget the role played by women both in the social fabric of the period and in the life and work of artists. Either through their management, setting the household rhythms, or by participating, in some way, in everything to do with the artistic workshops. In the case of sculpture, we can also see the enormous weight that women had in the lives of the sculptors, to the point that without them most of them would not have been able to develop their work with plenitude. But we also find outstanding examples of women who were able to practice sculpture on the same level as men, as in the case of Luisa Roldán. It was thanks, firstly, to their training within the family environment, and later, to their own sculptural work, that they achieved well-deserved recognition not only in their own time but also in later centuries, thus becoming, and having defied the rules of the guilds, a reference model for so many other women.





