Durante el periodo romántico la puerta de la Justicia fue uno de los espacios para representados de la Alhambra. Su airoso diseño, las leyendas que circulaban sobre la llave y la mano, así como el ser lugar de paso obligado, la convirtieron en un referente arquitectónico. Pero como contrapunto, estaban sus andrajosos guardianes o el deterioro del edificio.