@misc{10481/110790, year = {2005}, url = {https://hdl.handle.net/10481/110790}, abstract = {Estarán ustedes de acuerdo conmigo si digo que uno de de los rasgos que caracteriza a un texto literario estriba en la posibilidad que éste ofrece de hacer distintas lecturas. No me refiero a distintos lectores sino que un mismo lector, según el momento de su vida en el que lea un texto, dependiendo de los acontecimientos que acaba de vivir, de su experiencia, su saber, su entorno, de la época, del estado psicológico e intelectual, de factores lingüísticos y culturales, puede interpretar un texto de una forma u otra. El hecho de que una obra literaria tenga diferentes lecturas se debe primero a que es una obra de Arte, y por lo tanto su interpretación es subjetiva, y segundo a que en ella existen lagunas, espacios no definidos que dan lugar a que cada lector los rellene de forma diferente y subjetiva según sus preferencias y su propia experiencia. Esos lugares no definidos son las grietas de Louis Jolicoeur, también llamadas indeterminaciones por Roman Ingarden y vacíos por W. Iser. Cabría preguntarse dónde, en qué parte del texto se encuentran estos espacios vacíos. Creo que las indeterminaciones están provocadas por la ambigüedad, un texto es ambiguo cuando puede dar lugar a distintas interpretaciones, apareciendo esta ambigüedad bajo la forma de connotación: un texto connotado es un texto ambiguo.}, publisher = {Atrio}, keywords = {Traducción literaria}, keywords = {Espacios vacíos}, title = {Sobre los espacios vacíos y su traducción}, author = {Arregui Barragán, Natalia}, }