@misc{10481/110403, year = {2013}, url = {https://hdl.handle.net/10481/110403}, abstract = {El artículo analiza la importancia del lenguaje literario como elemento distintivo del texto y como componente esencial que el traductor debe preservar. Se subraya que el estilo de un autor —sus elecciones lingüísticas, sus particularidades expresivas y los matices que estas generan— condiciona la interpretación del texto y, por tanto, exige una lectura minuciosa previa a cualquier propuesta traductológica. Traducir implica comprender en profundidad el funcionamiento interno del discurso para ofrecer una versión fiel tanto al escritor como al lector. El estudio se centra en Bonjour la galère de Philippe Adler, obra en la que el autor emplea un lenguaje popular, oral y desenfadado, mezclado con tecnicismos propios de registros especializados. Adler recurre a palabras deformadas o inventadas, expresiones modificadas, alternancia de niveles de lengua e incluso combinaciones lingüísticas que generan barbarismos, imitando el habla juvenil francesa de la época. Esta hibridez estilística, junto con la recurrencia temática y formal en su producción, obliga al traductor a reproducir no solo el modo de expresión del autor, sino también la arquitectura narrativa y la identidad lingüística que caracterizan su escritura.}, publisher = {Presses Universitaires de Valenciennes}, title = {La traduction des espaces vides ou le reflet de l'imaginaire de l'autre}, author = {Arregui Barragán, Natalia}, }