@misc{10481/108886, year = {2025}, url = {https://hdl.handle.net/10481/108886}, abstract = {En las últimas décadas ha aumentado notablemente la incidencia de infecciones por hongos oportunistas, convirtiéndose en un problema significativo de salud pública. Este incremento se debe principalmente al mayor número de pacientes inmunocomprometidos, aunque también hay otros factores que contribuyen a la aparición de estas infecciones fúngicas. Entre estos factores se incluyen el uso de antibióticos de amplio espectro, hospitalizaciones prolongadas, nutrición parenteral, edad avanzada y diabetes. Las especies de Candida, Aspergillus y Cryptococcus siguen siendo las principales responsables de las micosis en humanos. Entre ellas, Candida es la causa más frecuente de candidiasis invasivas y diseminadas, representando entre el 70% y el 90% de los casos. Existen diferentes especies del género Candida, siendo C. albicans la más prevalente y virulenta, seguida de otras especies importantes como C. glabrata, C. tropicalis, C. krusei y C. parapsilosis, cada una con características distintivas que influencian su patogenicidad y resistencia a los tratamientos antifúngicos. El tratamiento de las micosis se basa en el empleo de fármacos antifúngicos, y aunque la mayoría de los pacientes responden bien al tratamiento, las tasas de mortalidad relacionadas con estas infecciones son preocupantemente altas. Además, existe una creciente inquietud por la resistencia a los agentes antifúngicos. Afortunadamente, el arsenal de medicamentos antifúngicos sigue mejorando constantemente. Estos se dividen en tres grupos principales: los polienos, los azoles y las equinocandinas, al que se le pueden sumar otros fármacos con diferentes acciones antimicóticas, como la 5-fluorocitosina, la griseofulvina y la terbinafina, entre otros. Para abordar estos factores limitantes, podría considerarse el desarrollo de nuevos vehículos terapéuticos tópicos que permitan la administración local de fármacos antifúngicos que hasta ahora solo se han usado a nivel sistémico. Un ejemplo de esto es la caspofungina (CSP). CSP pertenece al grupo de las equinocandinas, conocidas por su novedoso mecanismo de acción: inhiben la síntesis de (1,3)-D-glucano, elemento esencial de la pared celular fúngica. Esto las hace especialmente efectivas contra Candida y Aspergillus. El principal objetivo de esta tesis doctoral es el diseño, desarrollo y caracterización de formulaciones tópicas de CSP para el tratamiento de infecciones fúngicas mucocutáneas, con especial énfasis en las causadas por Candida spp. Se han desarrollado formulaciones para la administración ocular, bucal, vaginal y cutánea, evaluando tanto los materiales empleados como su efectividad. Para el tratamiento de la queratitis fúngica, se han formulado tres sistemas con CSP al 0,50%: una solución salina, una solución con poloxámero 407 (P407) al 0,20% y un hidrogel de P407 al 18%. En la candidiasis oral, se han diseñado enjuagues bucales con saliva artificial (ASM) y jarabe simple, hidrogeles de chitosán al 2% y P407 al 20%, además de una pasta grasa. Todas las formulaciones contienen CSP al 2%. Para el tratamiento de la candidiasis vulvovaginal, se han preparado hidrogeles con CSP al 2%, utilizando chitosán al 2%, P407 al 20% y una combinación de ambos. Finalmente, en la candidiasis cutánea, se han desarrollado dos geles con CSP al 2% formulados con chitosán y P407, al 2 y 18%, respectivamente. Uno de ellos con promotores de permeación: Azona y Transcutol-P, ambos al 5%. Las formulaciones han sido sometidas a un análisis fisicoquímico detallado, evaluando sus propiedades reológicas, capacidad de gelificación y mucoadhesión. Además, se realizaron estudios biofarmacéuticos para determinar su liberación, permeabilidad y retención en los tejidos, complementados con ensayos de tolerancia y actividad antifúngica frente a Candida spp. Los resultados indicaron que, para el tratamiento de la queratitis fúngica, la solución salina con P407 al 0,20 % fue la formulación más prometedora, al equilibrar estabilidad, seguridad, permeabilidad y eficacia antifúngica. En la candidiasis oral, todas las formulaciones resultaron efectivas, destacando el hidrogel de chitosán por su estabilidad, capacidad mucoadhesiva y liberación controlada del fármaco. Para la candidiasis vulvovaginal, la combinación de chitosán y P407 mejoró la adhesión y permitió una liberación sostenida del principio activo. En la candidiasis cutánea, la incorporación de promotores de permeación incrementó la retención del fármaco en la piel, optimizando su eficacia sin comprometer la seguridad.}, organization = {Tesis Univ. Granada.}, organization = {Spanish National Research Council (CSIC), project no. 202080E231}, organization = {University of Barcelona and the University of Granada}, publisher = {Universidad de Granada}, keywords = {Caspofungina}, keywords = {Infecciones mucocutáneas}, keywords = {Administración tópica}, title = {Estudio galénico de nuevas formulaciones tópicas para el tratamiento y control de infecciones fúngicas mucocutáneas}, author = {Pérez González, Noelia}, }