@misc{10481/105708, year = {2020}, url = {https://hdl.handle.net/10481/105708}, abstract = {Desde hace siglos, la Humanidad ha seguido un hilo de relación con su entornonatural en tanto una especie más dentro de la diversidad biológica. Esenciasocial y natural convergentes a la hora de consolidar formas de relación sociometabólica(Toledo et al 2014) que hacen que dialoguemos y dependamos dela naturaleza asociándonos con ella. El volumen de población (más de 7.000millones), junto a la dimensión de excepcionalidad de nuestra especie (tamaño decerebro y conciencia) y a la enorme influencia antrópica a nivel local y planetariode las acciones vinculadas a la vida, producción y consumo colocan a la especiehumana ante desafíos que sólo puede abordar desde su memoria biocultural,acumulada a lo largo de más de 20.000 años. Procesos cognitivos-reproductivosviolentados por el proceso ecocida de laModernidad Capitalista —que resulta enluchas por las epistemologías del Sur (De Sousa et al, 2020) por la acumulación,centralización y concentración de riqueza— hacen al ser humano-societariopresa del presente, despojado de saberes históricos ancestrales.La diversificación como proceso evolutivo (heterogeneidad espacial, productiva,multiplicidades de saberes y haceres ambientales, etc.) se bifurca en elanálisis convencional entre la antropología biológica y cultural, que a su vez puedensubdividirse en agrícola y paisajística (Toledo et a, 2014, 24). Desde hace másde 3500 millones de años, los organismos vivos han venido sufriendo procesosde adversidad ambiental, subseguida de fenómenos de extinción masiva.}, abstract = {For centuries, Humanity has followed a thread of relationship with its natural environment as one more species within biological diversity. Social and natural essences converge when it comes to consolidating forms of socio-metabolic relationships (Toledo et al 2014) that make us dialogue with and depend on nature by partnering with it. The volume of population (more than 7 billion), together with the exceptional dimension of our species (brain size and consciousness) and the enormous anthropic influence at the local and planetary level of actions linked to life, production and consumption, place the human species before challenges that can only be addressed from its biocultural memory, accumulated over more than 20,000 years. Cognitive-reproductive processes violated by the ecocidal process of CapitalistModernity - which is enlisted by the epistemologies of the South (De Sousa et al, 2020) for the accumulation, centralisation and concentration of wealth - make the human-societal being a prey of the present, stripped of ancestral historical knowledge. Diversification as an evolutionary process (spatial and productive heterogeneity, multiplicities of knowledge and environmental practices, etc.) is bifurcated in the conventional analysis between biological and cultural anthropology, which in turn can be subdivided into agricultural and landscape anthropology (Toledo et a, 2014, 24). For more than 3.5 billion years, living organisms have been suffering from environmental adversity, followed by mass extinction phenomena.}, publisher = {Editorial TESEO}, title = {Bioculturalidad. Saberes campesinos. (América Latina, siglos XIX-XX)}, doi = {10.55778/ts878866925}, author = {Ortega Santos, Antonio}, }